Lesionado Cotto

El cuatro veces campeón divisional puertorriqueño que puso fin el sábado a una trayectoria de 16 años en el boxeo rentado con un derrota por decisión unánime ante Sadam Ali en el Madison Square Garden, será sometido en los próximos días una operación en su bíceps izquierdo para reparar el desgarre que sufrió durante el séptimo asalto de su combate de despedida.

El boricua, que tenía previsto regresar el domingo en horas de la tarde a la Isla, permanecerá en la Gran Manzana esta semana según reveló el vicepresidente de operaciones de Miguel Cotto Promotions, Héctor Soto, a raíz del contratiempo.


Cotto fue atendido en el Hospital Presbiterano de Nueva York y el lunes será sometido a una prueba de resonancia magnética (MRI) en vías de analizar si sufrió otros daños en su brazo izquierdo.

“Fue un desgarre en el bíceps de su brazo izquierdo y lo tienen que operar”, adelantó Soto. “No sabemos si la operación será mañana (lunes) o el martes ya que le hará un MRI. Lo único que podemos decir es que no sabemos como Miguel pudo continuar peleando. Tampoco se lo dijo a Freddie (Roach)”, sostuvo.

Según Soto, el galeno que atendió a Cotto en la madrugada del domingo en el hospital neoyorquino les informó que el ahora excampeón junior mediano de la OMB, podría estar experimentando un dolor inmenso, tipo calambre, del cual ellos no se explican ¿cómo? prosiguió combatiendo ante Ali.

“Miguel tiene un dolor muy intenso que le comienza desde la muñeca hasta el hombro. Toda esa extremidad está bien inflamada. El será atendido por un especialista. Creemos que se lesionó en un momento en el que trató de lanzar su gancho de izquierda al hígado de Ali y éste lo esquivó con el codo. Pero aún no hemos visto la pelea. Lo haremos más tarde”, agregó Soto.

Cotto es también acompañado en Nueva York por el director de su empresa Bryan Pérez, su madre Juana Vázquez y su esposa Melissa Cotto.


El púgil de 37 años no acudió a la conferencia de prensa postpelea debido a que fue enviado de inmediato a evaluación médica tras la lesión.

Por Carlos Narváez / El Vocero